Dos hospitales del siglo XXI

Por Ángel Peralta, Diputado en las Cortes de Aragón
La demanda que hace unos días hicieron algunos ciudadanos turolenses respecto a la sanidad es una demanda legítima aunque con algunas contradicciones. La defensa de una sanidad pública y de calidad, una sanidad para todos independientemente de donde viva cada uno puede, a primera vista, entenderse por todos los que se acercan al problema con buena voluntad. Sin embargo, la cuestión que está por definir es saber qué se entiende por una sanidad de calidad.

Artículo publicado en Diario de Teruel, el 9 de Octubre de 2020

La demanda que hace unos días hicieron algunos ciudadanos turolenses respecto a la sanidad es una demanda legítima aunque con algunas contradicciones. La defensa de una sanidad pública y de calidad, una sanidad para todos independientemente de donde viva cada uno puede, a primera vista, entenderse por todos los que se acercan al problema con buena voluntad. Sin embargo, la cuestión que está por definir es saber qué se entiende por una sanidad de calidad.

Esta demanda se realiza en un momento en el que Aragón es la comunidad autónoma con mayor satisfacción ciudadana respecto a la sanidad pública con una nota de 7,24. Casi el 80% de los aragoneses opinan muy favorablemente sobre ella. Este es el cuarto porcentaje más elevado entre las comunidades autónomas. El 93,3% de las personas considera que la atención en urgencias, hospitalización, especialistas o atención primaria es buena o muy buena. Además, desde el Gobierno de Aragón se han inyectado más de 470 millones de euros nuevos al sistema sanitario, siendo en Teruel donde se están realizando las dos obras más importantes que se realizan en Aragón en la actual legislatura: el Hospital de Teruel y el Hospital de Alcañiz. Obras realizadas poco después de que en la capital, durante el gobierno de Marcelino Iglesias, se realizasen importantes infraestructuras sanitarias como las  del Centro de Salud del Ensanche,  la remodelación del Centro de Salud de la Glorieta o los nuevos edificios de psiquiatría.

Es cierto que estas demandas están ahora apoyadas por quienes, cuando tuvieron responsabilidades de gobierno, quisieron privatizar el Hospital de Alcañiz y se inventaron un terremoto para paralizar el Hospital de Teruel, una cacicada que costó a todos los aragoneses tres millones de euros. Y de esta gran chapuza nadie ha asumido responsabilidades. Les recuerdo a los lectores esta cifra aunque, a buen seguro, el cronista de la ciudad de Teruel lo tendrá bien recogido en sus Anales.

Por si fuera poco, estas iniciativas populares están apoyadas de nuevo por quienes, cuando tuvieron responsabilidad de gobierno, modificaron el proyecto inicial del hospital y lo redujeron en más de 4.000 m2, quitando una planta y un semisótano y por quienes, de nuevo, cuando tuvieron responsabilidad de gobierno, diseñaron el número de habitaciones que se están construyendo y su distribución entre individuales y dobles. Lo que entonces era un óptimo de calidad, hoy les parece una merma en la misma. Y también están apoyadas por quienes desde el año 2011 hasta el 2015 con terremotos, indemnizaciones y modificaciones a la baja guardaron un silencio cómplice. Estas manifestaciones están apoyadas por aquellos que no dudaron en el ejercicio de su responsabilidad en amortizar diez plazas en Atención Primaria en el Bajo Aragón turolense o echar literalmente a más de cien médicos en Aragón, a los que ha habido que indemnizar con más de treinta millones de euros. Dinero de todos los aragoneses obviamente.

A uno, cuando ve ciertas manifestaciones de responsables del Partido Popular y de quienes les lamen las botas, se le viene a la cabeza que son los mismos que calificaban a Platea de “campo de cebada” o al Aeródromo de Teruel de “chatarrería”. Son los mismos que hicieron lo posible y lo imposible por boicotear dos de las mejores infraestructuras construidas en Teruel, los mismos que intentan boicotear la construcción de dos hospitales que fueron incapaces de hacer cuando tuvieron responsabilidades de Gobierno. Obviamente de los que se convierten en un partido político más y no pretenden gobernar nunca, ni tener ninguna responsabilidad poco se puede esperar que no sea el guirigay y la ”performance”.

Todos queremos los mejores hospitales para la provincia de Teruel pero la calidad de un hospital no se mide por el número de habitaciones individuales o dobles que se hagan. Quizá haya alguien que pueda pensar que dos hospitales de referencia como el Miguel Servet o el Clínico de Zaragoza no gozan de calidad suficiente por tener habitaciones dobles también. Un ilustre representante del partido político Teruel Existe ya dijo, y con razón, en su día, que había que pedir lo posible, no el máximo de lo deseable, añado yo, cuando los recursos públicos no son nunca infinitos sino más bien al contrario.

La provincia de Teruel necesita que se construyan sus dos hospitales y que se hagan con estándares de calidad, contando con la opinión de los profesionales, como se ha hecho. Además, los dos hospitales que se están construyendo en Alcañiz  y en Teruel, no son ni de Alcañiz ni de Teruel, sino de los habitantes de toda la provincia. Y claro que es importante la opinión de los alcaldes, de las dos ciudades más importantes, sin duda, pero también de los alcaldes del resto de municipios. Así que, ni terremotos, ni “performances” van a impedir que se finalicen estas infraestructuras sanitarias tan demandadas en Teruel. Y lamentablemente para algunos, y afortunadamente para los turolenses, será el Partido Socialista Obrero Español quien los termine.